Una hora
Una hora repetida.
Una hora salida de la nada, que puedes gastar en repetir ese polvo de hace una hora imaginada.
Cíclicamente, vuelves a la excitación inicial del primer roce, del primer minuto.
Vuelves a observar, con la misma actitud de fatalismo pueril que observarías un eclipse, cómo la sequedad se torna de nuevo húmeda. Cómo el esfínter, contraído de nuevo, cede a la misma saliva de hace una hora.
La primera embestida, que ya no es la primera, te produce esa mezcla de placer y dolor recordada.
Los movimientos, ensayados en la hora perdida, armoniosos, perfectos; te ensamblan a la perfección con la misma persona.
El orgasmo, imposible de olvidar, llega a la misma hora que hace una hora y, tan cansada como antes, te fumas ese cigarrillo que ha vuelto a aparecer en la cajetilla de tabaco.
Una hora salida de la nada, que puedes gastar en repetir ese polvo de hace una hora imaginada.
Cíclicamente, vuelves a la excitación inicial del primer roce, del primer minuto.
Vuelves a observar, con la misma actitud de fatalismo pueril que observarías un eclipse, cómo la sequedad se torna de nuevo húmeda. Cómo el esfínter, contraído de nuevo, cede a la misma saliva de hace una hora.
La primera embestida, que ya no es la primera, te produce esa mezcla de placer y dolor recordada.
Los movimientos, ensayados en la hora perdida, armoniosos, perfectos; te ensamblan a la perfección con la misma persona.
El orgasmo, imposible de olvidar, llega a la misma hora que hace una hora y, tan cansada como antes, te fumas ese cigarrillo que ha vuelto a aparecer en la cajetilla de tabaco.

5 Comments:
La mejor frase del post no es mía. Es una lástima.
...um, nunca pude imaginar que la idea de robarle el portátil a mi hermana e intentar seguir vivo en las redes a través de una puta conexión de telefonía básica pudiera llegar a ser tan fascinante, tan reveladora, tan... tan...
En cualquier caso la música suena a 230 km de Madrid y el alcohol discurre salvaje por lo que queda de estas venas, este cerebro inflamado de noche y sonido y dilatación en potencia, potente la potencia potencial hasta el éxtasis, hasta la amargura y la ironía y el desencuentro.
Porque somos dolor, y siempre lo seremos hasta que no trascendamos a otra cosa: a la carne, por ejemplo.
Saludos imprevistos pero totalmente viscerales, como siempre desde que nos encontramos en estado compulsivo, jajajaj
Tantas preguntas se me han ocurrido en la hora nueva, en la inventada, en la regalada.
Demasiadas ideas inconexas a estas horas como para intentar decirte algo que realmente merezca la pena.
Aunque, bueno, sí, te echaba de menos.
Mi querida escorpio, tienes razón. Pronto será mi cumpleaños, al igual que el tuyo (si es que no ha sido ya!).
Me imagino el regalo que tendrás, y es cierto que yo también merezco uno bien bueno. No obstante, yo aun tendré que esperar a la celebración de la muerte del caudillo para contar uno más (y para cobrarme mis regalos, claro!).
Un beso, lástima que ya no fume...
Una hora repetida, almacenada, guardadita en alguna parte, tal cual, entera, incólume.
No sé si al final nos aburriríamos de la misma hora. Lo que sí sé es que me has dado ganas de fumar.
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