Sin
A veces, cuando me meto en la cama sola, después de volverme loca a mí misma con mis idas y venidas de dedos y saliva, pienso en lo que es la vida.
Pero lo vida no es más que muerte, cada día lo veo más claro. Los ojos abiertos como platos, la cama deshecha como una leonera, y en mi mente enfermedad. Todo lo visto durante el día, todo lo hablado, todo lo cotejado es repasado. Me vuelvo a palpar, de cabeza a pies, detenidamente, por si encuentro alguna anomalía (¿este dolor de cabeza tan persistente será normal? ¿la caída del cabello en otoño? ¿las palpitaciones?).
Debería pedir hora al psiquiátra o dejar el trabajo, una de dos. Aunque a veces caiga dormida masturbándome de nuevo.
Pero lo vida no es más que muerte, cada día lo veo más claro. Los ojos abiertos como platos, la cama deshecha como una leonera, y en mi mente enfermedad. Todo lo visto durante el día, todo lo hablado, todo lo cotejado es repasado. Me vuelvo a palpar, de cabeza a pies, detenidamente, por si encuentro alguna anomalía (¿este dolor de cabeza tan persistente será normal? ¿la caída del cabello en otoño? ¿las palpitaciones?).
Debería pedir hora al psiquiátra o dejar el trabajo, una de dos. Aunque a veces caiga dormida masturbándome de nuevo.

4 Comments:
( anoche recordé un trozo de canción de alguien que no conocerás, y hoy creo que encaja , al menos para mi, justo aqui: "...ay, amor mio , qué terriblemente absurdo es estar vivo, sin el alma de tu cuerpo , sin tu latido...lo malo son las noches que mojan mi cama..")
El otoño es la época perfecta para dejarnos vencer por todas las pequeñas agonías que nos han hecho únicos. El otoño, cuando duele el brazo sin motivo aparente, cuando el sexo se vuelve constante y desapasionado, cuando los árboles mueren en parte y nuestros pensamientos viajan hacia lo oscuro de igual manera. Me gusta cagar en otoño, reencontrarme con lo que seremos todos, alimentar el ciclo viciado de natural descomposición.
Pero, joder, no sé por qué te digo estas cosas. Probablemente blogger o su puta madre las eliminará o modificará hasta que parezcan escritas por algún puto mortal.
No sé cómo, pero tú sí. Es curioso.
No me da tiempo a imaginarlo, cuando tú ya lo has pensado.
No sé qué voy a contestar, y tú ya lo has dicho todo.
Quizá sea cierto que no eres un puto mortal.
Tanta paranoia con que en blogger hay censura... si es que a más de uno/a le encantaría que le censuraran.
Es como cuando tomas la videocamara y le dices a alguien que haga algo. Sólo hará que decir mierdas y gilipolleces. Finge que paras la cámara y déjala enfocando a ese alguien, o dile que estás ajustando la imagen para grabar... toda la grandiosa estupidez humana aflora de la forma más bella.
¿Una paja dolorosa? Cuánto sufrimiento lejos del gustito...
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